DESDE LAS SOMBRAS Y LAS APARIENCIAS A LA VERDAD (O LA ULTIMA VOLUNTAD DE JOHN HENRY NEWMAN)

Día 11 del mes de agosto del año de Nuestro Señor de 1890. El Cardenal John Henry Newman da su último aliento, hace 118 años. Su última volunta decía: “…Deseo de todo corazón ser enterrado en la tumba del padre Ambrose St John. Es mi última e imperativa voluntad…” e hizo poner en su lapida una frase en latín que rezaba “Desde las sombras y las apariencias a la verdad (Ex umbris et imaginibus in Veritatem)”.
Principios del siglo XXI, en el año de Nuestro Señor de 2008. Benedicto XVI da la orden de “mudar” los restos del Cardenal Newman a la Basílica de Birmingham, para de este modo poder decretar a finales de este año la beatificación del mismo. Obvio que toda esta “movida” encuentra su justificación en “la sospecha de la homosexualidad” del Cardenal Newman. De esta forma quedaría invisibilizada dicha situación y todo sería “políticamente correcto”.
O sea que Ben & Company, harán todo “lo humanamente posible” para lograr su objetivo: que Newman sea el primer santo católico venido de las mismas raíces del anglicanismo.

Pero todo de todo. Hasta llegar a la traición impúdica de “violar” el último deseo de Newman de permanecer al lado de su Ambrose (… al que "había amado con un amor tan fuerte como el de un hombre por una mujer…)...
Creemos que Ben & Company deben haber pensado “No podemos beatificar a este tipo, es puto. Violemos a la historia y lo hacemos bien machito”. De igual forma creemos que John no hubiese aceptado ni el más ornamentado y opulento altar ni la más hermosa basílica a cambio de negar su amor hacia su Ambrose.
Esta es una nueva trastada del Vaticano, mostrando con fuerza la homofobia que lo gobierna y como se juega con las predicas de Jesús (Amaos los unos a los otros como yo os he amado – Juan 15:9-17). No es solamente un crimen contra lo queer, es un atentado contra el amor, Esperemos que John & Ambrose esten muy lejos de la estupidez humana.
Saludos Caballeros....

Meneame
del.icio.us













Pensé que me había vuelto inmune a la homofobia eclesiástica desde que deje
de formar parte de su feligresía. Ya no me daba vergüenza porque yo estaba
por fuera.
Pero esta vez me avergüenzo, me avergüenzo no solo de la iglesia
sino de la humanidad, de ser uno mas de esta raza capaz de estas cosas.
Seguro que ellos están más allá de toda esta estupidez, seguro que en el cielo
o en ese sitio donde vamos luego de esta vida
estarán al amparo de los dioses haciendo eterno lo más parecido a la
eternidad que tenemos que es el amor.
Un crimen más que se sumará a toda la historia de pecado de quienes se
creen que actúan auspiciados por Dios. Pero una divinidad no es una coca cola,
sé que tendrán que responder en esta vida viendo cómo el amor sigue su curso
a pesar de todos los documentos y todos los papales decretos.
Bueno, me excedí, pero no podía callarme.
Saludos, Max, como siempre un placer conocerte y leerte.
Migue | 06-11-2008 - 01:58:15 GMT -3 #