OUCH… I HAVE LOST MYSELF AGAIN (o CRONICAS DE UN VIAJERO SIN BRUJULA)

Cuando se empieza un viaje, los “mecenas” que nos traen a este plano, tratan de darnos “el mejor equipo posible” para que podamos emprender este “largo éxodo”.
Pero no siempre las cosas salen, como “los mecenas” las programaron. En esta “migración constante”, vamos gastando los suministros con que nos dotaron, muchos de los cuales son únicos, exclusivos.
En la mitad de nuestro camino, creímos haber formado un pequeño mundo, pero por la mala fortuna que encontramos, no es así. Haber visto como germinaba una “nueva esencia”, y dentro de las limitadas posibilidades de un caminante, cuidarla-estimularla-preservarla…
Los mapas que nos dieron, se hicieron amarillos, las tintas se esfumaron, se convirtieron en polvo. No nos queda más que guiarnos por las estrellas, que muestran flechas y caminos. Buenos o malos, no lo sabemos.

La brújula esta descompuesta, apunta para todos y ningún lado a la vez. No nos damos cuenta, pero nos alejamos de esa “nueva esencia”. Puede que sea por la dirección que decidimos seguir. Puede que no…
El residente que quedaba en ese pequeño mundo, se obcecó, se cegó, se aturdió. Tal vez sus mapas se mantenían bien, y no entendió por que nos alejamos. Para reforzar “su seguridad” (su castillo), creó un mundo de mentiras, vacío y dolor, sin darse cuenta que estaba quitando aire, luz y espacio a esa “nueva esencia”. Tal vez lo hizo por que creía que era lo justo, lo socialmente correcto, lo straight. Tal vez enloqueció. Tal vez se desequilibro, perdió su eje… No sabemos.

Pero en esta noche eterna que recorremos, extrañamos a la “nueva esencia”. Su figura se pinta entre las nubes… Vemos su sonrisa en espejismos monocromos... Su risa cae como lluvia de verano sobre nuestras sedientas almas… Al romperse la brújula, padecemos la maldición divina de que los caminos que recorremos se van borrando, desaparecen, se marchan. No hay vuelta atrás. Es un laberinto sin solución…
No hay otra alternativa, más que seguir avanzando. Si nos quedamos quietos, nos desvaneceremos junto a los caminos.

Tal vez Niké*, nos tenga compasión y nos permita hallar a la “nueva esencia” una vez más, para romper los silencios y decirle todo lo que sentimos y nunca volvió a escuchar de nuestros labios.
No hay opción. Seguiremos caminado, con el cielo y las estrellas de abrigo. Este destierro da mucho frío… No hay a quien maldecir… Nos perdimos de nuevo…
… Ouch… me perdí de nuevo a mi mismo
... No estoy en ningún lado para encontrarme…
… Me perdí de nuevo y me siento en peligro… (Breath me – Sia)
*Niké: (Victoria, en griego Νίκη-ης, ἡ ) Diosa griega, relacionada con el triunfo en la guerra y con la participación triunfante en la vida civil.
Saludos Caballeros…

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